DETECTAR AGUA EN LA CORTEZA TERRESTRE

Publicado por admin el 21 Septiembre 2009

Sabias que: Un equipo de científicos ha descubierto que una mayor conductividad eléctrica en ciertas partes del manto terrestre puede indicar la presencia de agua muy por debajo de la superficie de nuestro planeta. Estos investigadores han creado el primer mapa global tridimensional de conductividad eléctrica en el manto.220909a

Las áreas de alta conductividad coinciden con zonas de subducción, o sea lugares donde las placas tectónicas son empujadas una debajo de la otra.

Los autores del estudio, de la Universidad Estatal de Oregón, utilizaron sondeo de inducción electromagnética del manto terrestre. Este método es muy sensible a las áreas de interconexión de bolsas de fluidos en rocas y minerales.

Este trabajo es importante debido a que complementa la obtención de imágenes sísmicas globales en 3D del interior de la Tierra, imágenes para las que se utilizan las ondas de sonido generadas por los terremotos. Los científicos pueden ser capaces de combinar estos dos métodos para obtener un conocimiento más detallado de las variaciones del interior de la Tierra en temperatura, contenido de agua y composición.

Los geólogos consideraban que las placas de subducción estaban comparativamente más frías que los materiales del manto que las rodean, y que debían tener menor conductividad. Sin embargo, los autores del nuevo estudio sugieren que la conductividad en estas áreas puede ser mejor por causa del agua que es arrastrada hacia abajo durante el proceso de subducción.

Muchos geólogos pensaban que era muy probable que si las placas tectónicas llevaban agua hacia el interior de la corteza terrestre, no sería mucha cantidad. El modelo del equipo de Adam Schultz muestra claramente una asociación estrecha entre las zonas de subducción y una alta conductividad. La explicación más sencilla es el agua.

El estudio proporciona nuevos conocimientos sobre los mecanismos fundamentales que hacen funcionar geológicamente a nuestro planeta. A pesar de los avances en la tecnología, los científicos aún no están seguros de cuánta cantidad de agua yace por debajo del fondo marino, y qué parte de esta agua se abre camino hacia el manto.

Las implicaciones son muchas. El agua interactúa con los minerales de manera diferente a distintas profundidades, y pequeñas cantidades de agua pueden cambiar las propiedades físicas de las rocas, alterar la viscosidad de los materiales en el manto, ayudar a la formación de columnas emergentes de roca fundida, y finalmente afectar a lo que fluye hacia la superficie.

De hecho, los científicos no saben realmente cuánta cantidad de agua hay en la Tierra. Existen algunas evidencias de que la cantidad de agua por debajo del suelo marino es varias veces la cantidad que hay en todos los océanos del mundo en conjunto. Los resultados del nuevo estudio podrían ayudar a esclarecer este enigma.

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LA TECTONICA DE PLACAS

Publicado por admin el 16 Septiembre 2009

Durante miles de millones de años se ha ido sucediendo un lento pero continuo desplazamiento de las placas que forman la corteza del planeta Tierra, originando la llamana “tectónica de placas”, una teoría que complementa y explica la deriva continental.

Los continentes se unen entre sí o se fragmentan, los océanos se abren, se levantan montañas, se modifica el clima, influyendo todo esto, de forma muy importante en la evolución y desarrollo de los seres vivos. Se crea nueva corteza en los fondos marinos, se destruye corteza en la trincheras oceánicas y se producen colisiones entre continentes que modifican el relieve.

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Según la teoría de la tectónica de placas, la corteza terrestre está compuesta al menos por una docena de placas rígidas que se mueven a su aire. Estos bloques descansan sobre una capa de roca caliente y flexible, llamada astenosfera, que fluye lentamente a modo de alquitrán caliente.

Los geólogos todavía no han determinado con exactitud como interactúan estas dos capas, pero las teorías más vanguardistas afirman que el movimiento del material espeso y fundido de la astenosfera fuerza a las placas superiores a moverse, hundirse o levantarse.

El concepto básico de la teoría de la tectónica de placas es simple: el calor asciende. El aire caliente asciende por encima del aire frío y las corrientes de agua caliente flotan por encima de las de agua fría. El mismo principio se aplica a las rocas calientes que están bajo la superficie terrestre: el material fundido de la astenosfera, o magma, sube hacia arriba, mientras que la materia fría y endurecida se hunde cada vez más hacia al fondo, dentro del manto. La roca que se hunde finalmente alcanza las elevadas temperaturas de la astenosfera inferior, se calienta y comienza a ascender otra vez.

Este movimiento continuo y, en cierta forma circular, se denomina convección. En los bordes de la placa divergente y en las zonas calientes de la litosfera sólida, el material fundido fluye hacia la superficie, formando una nueva corteza.

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EL MOVIMIENTO CONTINUO DE LA CORTEZA TERRESTRE

Publicado por admin el 15 Septiembre 2009

movimientoLo que ha ocurrido, por lo menos, una vez, puede volver a ocurrir. Y ocurrirá. El movimiento de las placas que forman la corteza terrestre deslizandose sobre una capa viscosa, sometida a fuertes tensiones, no puede detenerse.

¿Por qué no lo notamos? Bueno, es un movimiento muy lento, o nuestra visión muy rápida. Pero la deriva de los continentes es imparable, como lo es la salida al exterior de nuevos materiales en las dorsales oceànicas y el hundimiento en las zonas de subducción.

Recordemos que los continentes no son más que las tierras emergidas de algunas placas y, de buen seguro, en el futuro cambiarán de forma y posición muchas veces, como lo hicieron en el pasado.

Pangea es sólo un paso

Antes de la deriva de Pangea se sabe que hubo periodos de deriva anteriores. Pangea sólo había durado unos pocos cientos de millones de años y se había formado inicialmente a partir de la unión de un conjunto de masas de tierra distintas de los continentes actuales, que eran a su vez fragmentos de otro supercontinente. Por lo que parece, la rotura, dispersión y reunión de supercontinentes es un proceso continuo.

De hecho, no son los continentes, sino el propio fondo oceánico el que se mueve y arrastra de este modo los continentes. El proceso continúa, y los continentes siguen su deriva, por lo general a razón de unos pocos centímetros al año. Por tanto, su actual disposición no es permanente.

El océano Atlántico se está ensanchando a medida que África y América se separan; en cambio, el océano Pacífico se está empequeñeciendo. También el mar Mediterráneo se estrecha, y terminará por desaparecer, pues África avanza hacia el norte, al encuentro de Europa.

Cuando Pangea se escindió en Gondwana y Laurasia, la India formaba parte de Gondwana. Más tarde se rompió y se desplazó rápidamente hacia el norte a la velocidad inusualmente elevada de 17 cm anuales, hasta chocar con Asia e unirse a este continente. La presión de la India contra Asia provocó el plegamiento de la corteza y la formación de la cordillera del Himalaya, fenómeno que aún prosigue.

Se cree que la unión o sutura de masas de tierra continuará repitiéndose una y otra vez en el futuro y que todos los continentes volverán a reunirse de nuevo en un supercontinente.

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LAS PLACAS DE LA CORTEZA TERRESTRE

Publicado por admin el 11 Septiembre 2009

placas_tectonicasLa superfície terrestre, la litosfera, está dividida en placas que se mueven a razón de unos 2 a 20 cm por año, impulsadas por corrientes de convección que tienen lugar bajo ella, en la astenosfera.

Hay siete grandes placas principales además de otras secundarias de menor tamaño. Algunas de las placas son exclusivamente oceánicas, como la de Nazca, en el fondo del océano Pacífico. Otras, la mayoría, incluyen corteza continental que sobresale del nivel del mar formando un continente.

Placas de la litosfera

La parte sólida más externa del planeta es una capa de unos 100 km de espesor denominada litosfera que está formada por la corteza más la parte superior del manto. En las zonas oceánicas la corteza es más delgada, de 0 a 12 km y formada por rocas de tipo basáltico. La corteza que forma los continentes es más gruesa, hasta de 40 o 50 km y compuesta por rocas cristalinas, similares al granito. La corteza continental es la capa más fría y más rígida de la Tierra, por lo que se deforma con dificultad.

La astenosfera, situada inmediatamente por debajo de la litosfera está formada por materiales en estado semifluido que se desplazan lentamente. Las diferencias de temperatura ente un interior cálido y una zona externa más fría producen corrientes de convección que mueven las placas.

Estas placas se forman en las dorsales oceánicas y se hunden en las zonas de subducción. En estos dos bordes, y en las zonas de roce entre placas (fallas), se producen grandes tensiones y salida de magma que originan terremotos y volcanes.

Los continentes, al estar incrustados en placas móviles, no tienen una posición y forma fijas, sino que se están desplazando sobre la placa a la que pertenecen.

La parte oceánica puede introducirse por debajo de otra placa hasta desaparecer en el manto. Pero la porción continental de una placa no, porque es demasiado rígida y gruesa. Cuando dos continentes arrastrados por sus placas colisionan entre sí, acaban fusionándose uno con el otro, mientras se levanta una gran cordillera en la zona de choque.

pangeaEn la historia de la Tierra hubo épocas en que la mayor parte de los continentes estaban reunidos, después de chocar unos con otros, formando el gran supercontinente Pangea. La última vez que sucedió esto fue a finales del Paleozoico y principios del Mesozoico.

Durante el Mesozoico, Pangea fue disgregándose. Primero se dividió en dos grandes masas continentales: Laurasia al norte y Gondwana al sur, separadas por un océano ecuatorial llamado Tethys. Durante el Mesozoico, hace unos 135 millones de años, empezó a formarse el océano Atlántico al ir separándose América de Europa y Africa.

Los desplazamientos de los continentes y los cambios climáticos y de nivel del mar que han provocado, han tenido una gran influencia en la evolución que han seguido los seres vivos en nuestro planeta. En lugares que han permanecido aislados del resto de las tierras firmes mucho tiempo, como Australia o Madagascar, rodeadas por mar desde hace más de 65 millones de años, han evolucionado formas de vida muy especiales. Otro ejemplo es la diferencia de flora y fauna entre América del Norte y América del Sur, aislados durante decenas de millones de años y uniedos hace sólo unos 3 millones de años.

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