IMPACTO SONDA LCROSS EN LA LUNA

Publicado por admin el 9 Octubre 2009

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La agencia espacial estadounidense (NASA) ofrecerá en directo por Internet este viernes la anunciada maniobra de impacto contra la Luna de su sonda LCROSS (Lunar Crater Observation and Sensing Satelite) junto a una fase propulsora del cohete Centauro que la trasladó desde la Tierra hasta la órbita lunar. El propósito es intentar localizar agua en nuestro satélite.

Según un comunicado, la retransmisión comenzará a las 6.15 (hora de la costa Este), 13.15 hora peninsular en España, a través de NASA TV y de la web oficial de la agencia espacial estadounidense (www.nasa.gov/ntv).

El programa incluirá imágenes en directo de la cámara de la sonda, animación de telemetría recibida en tiempo real, imágenes de las operaciones de la misión, comentarios de expertos, y retransmisión del momento del impacto con imágenes recibidas en el centro Ames de la NASA y, posiblemente, del observatorio de Mauna Kea, en Hawaii.

El cráter seleccionado para el impacto, Cabeus A, se encuentra muy cerca del polo Sur de la Luna. El sitio exacto del impacto se sitúa en un punto del centro del cráter ligeramente desplazado hacia el norte, en una zona de sombra permanente. Los datos del Lunar Prospector indican que la parte específica del cráter podría contener hasta dos por ciento de agua en el metro superior del suelo.

El choque contra la superficie ha sido programado para las 11:30 UTC (13.30 hora española). La etapa superior del Centauro impactará en primer lugar. Cuatro minutos más tarde, lo hará el propio LCROSS. El impacto y la nube de polvo levantado será observado y estudiado detalladamente por la nave espacial antes de su propia destrucción, pero también desde la Tierra, y no sólo desde grandes observatorios. También podrá ser seguido con un telescopio de aficionado, además de por Internet gracias a la NASA.

En el momento del impacto, el punto elegido estará en oscuridad y el penacho de material expulsado aproximadamente alcanzará unos 10 kilómetros de altura. “La selección de Cabeus A fue el resultado de un intenso debate dentro de la comunidad científica lunar que incluyó la revisión de los últimos datos de observatorios terrestres y nuestros compañeros de Kaguya misiones a la Luna, Chandrayaan-1, y el Orbitador de Reconocimiento Lunar”, declaró el investigador principal del proyecto, Tony Colaprete.

La misión LCROSS espera que en la nube se contengan signos de agua lunar. Los datos del Lunar Prospector muestran la presencia de hidrógeno dentro de este cráter, pero el agua es uno de los muchos materiales que podrían ser reservorio para el hidrógeno. “Sabemos que es el hidrógeno. Podría ser el agua. Podría ser el metano o los hidrocarburos, o sustancias orgánicas”, dijo Colaprete, quien considera que la misión será un éxito científico, independientemente de lo que encuentre.

Colaprete dijo que el impacto debería llegar a un brillo máximo de magnitud 5, posiblemente incluso de magnitud 4 y que el período de brillo máximo debe “duran unos 30 segundos y lentamente se desvanecerá una vez que la nube de material eyectado descienda de nuevo a la superficie”.

Fuente: EUROPA PRESS

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ATLAS LUNAR

Publicado por admin el 5 Octubre 2009

atlas-lunarDesde la antiguedad, el ser humano ha sentido curiosidad por conocer el universo que nos rodea, en estos días y gracias a los grandes adelantos tecnológicos y a las telecomunicaciones todo esto es mucho más facil.

A continuación os dejamos un enlace en el que podreis encontrar un atlas detallado de nuestro satelite.

Atlas lunar>>>

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COMO OBSERVAR LA LUNA

Publicado por admin el 18 Septiembre 2009

Observar la luna no es difícil, ya que es el cuerpo astronómico más cercano a la Tierra. Con un pequeño telescopio o unos buenos prismáticos, y una base de apoyo (un trípode, por ejemplo) se pueden apreciar muchos detalles, inimaginables en la observación de cualquier otro cuerpo del Sistema Solar.

Cuando la Luna comienza su período creciente, podemos aprovechar para observar detalles sobresalientes de su superficie, sobre todo, en el Terminador, zona que delimita la luz y la oscuridad. Las luces y sombras que se producen muestran los diferentes accidentes selenográficos y señala la profundidad de los cráteres y la altura de las montañas.

Cuando Galileo se convirtió en el primer humano en ver la Luna a través del telescopio, nuestro conocimiento sobre la Luna cambió para siempre. Nunca más sería un objeto misterioso en el cielo, sino un mundo hermano lleno de montañas anulares y de otras formaciones.

TelescopioGiovanni Riccioli en 1651 bautizó los rasgos más prominentes con los nombres de astrónomos famosos; a las grandes áreas oscuras y lisas las llamó “mares” o “maria” (singular “mare”). Algunos de los nombres que usó para los cráteres de la Luna fueron de personas abordadas en “Astrónomos” Tycho (singular por las bandas brillantes que irradian desde allí), Tolomeo (”Ptolemaeus”), Copérnico, Kepler, Aristarco, Hiparco, Eratóstenes; Metón y Pitágoras están en el borde, cerca del polo norte.

Posteriormente gentes que vivieron después del siglo XVII hicieron lo mismo con los restantes: los cráteres Newton y Cavendish están en el borde sur del disco visible, Goddard y Lagrange también están cerca del borde. También, “Galilaei” es un crater pequeño y poco distinguido (¿Debido al destierro de Galileo?). Sin embargo, desde que los rusos fueron los primeros en observar la cara oculta de la Luna, un importante cráter allí, lleva el nombre de Tsiolkovsky, quien al final del siglo XIX auspició la idea de los vuelos espaciales.

El primer objeto al que suele apuntar el aficionado es la Luna. En el telescopio es posible disponer oculares de distancias focales cortas para obtener ampliaciones de la superficie, al ser un objeto sumamente brillante es posible utilizar grandes aumentos. Los principales rasgos a observar son los múltiples cráteres de impacto (producto del choque de objetos de diferentes tamaños contra la superficie lunar) y las grandes extensiones llanas llamadas mares.

El mejor momento de observación no es la Luna llena, sino los cuartos crecientes y menguantes y en los días cercanos a ellos. En el día de Luna llena los rayos solares alcanzan la superficie lunar de forma perpendicular, de tal manera que las formaciones en la superficie no producen sombras, en cambio los días anteriores y posteriores las sombras son mas pronuncias (lo son mas cuanto mas cerca se encuentre el día de Luna nueva).

No es necesario un telescopio de grandes dimensiones para realizar observaciones lunares de calidad, por ejemplo con un reflector newtoniano de 114 mm (4,5 pulgadas) de diámetro se pueden distinguir marcas en la superficie de menos de 10 Km. Mediante la utilización de binoculares se pueden observar muchas características superficiales como los mares y numerosos cráteres de impacto. Es muy recomendable, sobre todo para los que utilizan telescopio, poseer mapas detallados de la superficie que le ayuden a identificar los cráteres y demás zonas.

Al hacer una observación es conveniente seleccionar una zona especifica, especialmente elegida según la fase y posición de la misma. La zona mas interesante para observar es siempre la del terminador (la división entre la sección iluminada y la oscura, día y noche lunar). Una vez ubicada se puede hacer un dibujo a lápiz y en positivo (no como en el caso de otros objetos los cuales se suelen dibujar en negativo por ser mas conveniente) de esa zona. Se deben identificar los rasgos superficiales, los cráteres de impacto, las cadenas montañosas, ect. Se debe detallar la edad de la Luna en ese instante (los días, horas y minutos transcurridos desde la Luna nueva) y la ampliación utilizada.

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LA SUPERFICE LUNAR

Publicado por admin el 17 Septiembre 2009

La Luna es un mundo lleno de montañas, cráteres y otras formaciones. Los cráteres lunares se formarons por el impacto de meteoritos. En general tienen forma de anillo, una base y un pico central. Su tamaño varía desde pocos centímetros hasta 260 kilómetros. Se conocen picos centrales de hasta 4000 metros y anillos del mismo tamaño.

Los “mares” de la Luna son zonas llanas de color oscuro. Se deben a la salida de lava basáltica durante el periodo de formación de la luna. Las montañas pueden estar aisladas o formando grandes cadenas. También hay grietas, con profundidades de hasta 400 metros y varios kilómetros de longitud.

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Cómo se formó el suelo de la Luna

Los científicos han estudiado la edad de las rocas lunares provenientes de regiones con cráteres y han podido determinar cuándo se formaron los cráteres. Al estudiar las zonas de color claro de la Luna conocidas como mesetas, los científicos encontraron que, desde hace aproximadamente 4.600 a 3.800 millones años, restos de rocas cayeron sobre la superficie de la joven Luna y formaron cráteres muy rapidamente. Esta lluvia de rocas cesó y desde entonces se han formado muy pocos cráteres.

Algunas muestras de rocas extraídas de estos grandes cráteres, llamados cuencas, establecen que aproximadamente hace 3.800 a 3.100 millones de años, varios objetos gigantescos, similares a los asteroides, chocaron contra la Luna, justo cuando cesaba la lluvia rocosa.

Poco tiempo después, abundante lava llenó las cuencas y dió origen a los obscuros mares. Esto explica por qué hay tan pocos cráteres en los mares y, en cambio, tantos en las mesetas. En estas no hubo flujos de lava que borraran los cráteres originales, cuando la superficie de la Luna estaba siendo bombardeada por restos planetarios durante la formación del Sistema Solar.

La parte más lejana de la Luna tiene solo un “mare”, por esto que los científicos creen que esta área representa cómo era la Luna hace 4.000 millones de años.

Geografía lunar

Lo que vemos de la Luna es una combinación de cráteres, crestas de montañas, valles estrechos y profundos, y llanuras niveladas o mares. El más grande de los mares es el Mare Imbrium (Mar de Lluvias), con aproximadamente 1120 kilómetros de diámetro.

Hay unos 20 mares importantes en el lado de la Luna encarado a la Tierra. Entre ellos están el Mare Serenitatis (Mar de la Serenidad), Mare Crisium (Mar de Crisis) y Mare Nubium (Mar de Nubes). Aunque son considerados llanuras , los mares no son completamente planos. Son atravesados por riscos, están plagados de cráteres y son interrumpidos por precipicios y paredes.

Los mares lunares están rodeados por grandes montañas, a las que se puso nombres como Alpes, Pirineos y Cárpatos, de acuerdo a las cordilleras terrestres. La cordillera lunar más alta es Leibnitz, con crestas de hasta 9.140 metros.

Decenas de miles de cráteres están esparcidos por la superficie de la Luna, a menudo solapándose entre si. También hay más de mil valles profundos, llamados fisuras lunares, que tienen de 16 a 482 kilómetros de largo y alrededor de 3 kilómetros o menos de ancho. Se cree que estas fisuras son hendiduras en la superficie que se formaron a lo largo de las zonas de debilidad causadas por algún tipo de calor y expansión interior.

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JUPITER CAPTURA UN COMETA Y LO CONVIERTE EN SU LUNA DURANTE 12 AÑOS

Publicado por admin el 15 Septiembre 2009

Júpiter recibe a menudo el impacto sobre su superficie de cometas y asteroides, atraidos dramáticamente por la fuerza de la gravedad de su enorme masa, como demostró el violentísimo choque de un cuerpo celeste descubierto recientemente por el astrónomo aficionado australiano Anthony Wesley. Pero en esta ocasión el gigante gaseoso logró esquivar el golpe…. Y no soltó a su presa durante mucho tiempo. Un equipo internacional de científicos ha presentado en el Congreso Europeo de Ciencia Planetaria que se celebra en la ciudad alemana de Postdam el descubrimiento de un extraño comportamiento del quinto planeta del Sistema Solar. Al parecer, el planeta logró atrapar en su órbita a un cometa, el 147P / Kushida-Muramatsu, y convertirlo en una de sus lunas durante doce años, un fenómeno de «secuestro» espacial que ha ocurrido en contadas ocasiones.

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El rapto del Kushida-Muramatsu se produjo entre 1949 y 1961 y es el tercero más largo de este tipo registrado jamás. Los investigadores, liderados por el doctor Katsuhito Ohtsuka, creen que el fenómeno puede ser menos raro de lo que se creía y que, por supuesto, podría volver a repetirse. Para llegar a esta conclusión, los científicos dibujaron la trayectoria de 18 cometas que pertenecen al grupo «Quasi Hilda», denominado así porque los objetos, atraídos por la fuerza de Júpiter, terminan compartiendo el mismo espacio en el cinturón exterior del planeta junto a los asteroides tipo Hilda.

El último choque
kushida_muramatsu_orbit--253x150En la mayoría de los casos de captura temporal, los cometas no completan si quiera una órbita y después siguen su camino. Sin embargo, el equipo utilizó observaciones recientes del Kushida-Muramatsu durante nueve años para calcular cientos de posibles trayectorias orbitales durante el pasado siglo y comprobó que, en todos los escenarios, Kushida-Muramatsu completó dos vueltas alrededor de Júpiter.
Trayectoria orbital de Tushida-Muramatsu alrededor de Júpiter / Ohtsuka-Asher. La víctima más famosa que se ha cobrado Júpiter fue el cometa D/19993 F2, más conocido como Shoemaker-Levy 9, que se estrelló contra el planeta en 1994. Estudios computacionales sugieren que este cometa podría haber formado parte del grupo «Quasi Hilda» antes de caer en las garras de su exterminador. El objeto que impactó el pasado julio, que causó una cicatriz del tamaño de la Tierra, también podría haber sido un miembro de este grupo. El Katsuhito Ohtsuka escapó, pero, pese a todo, «afortunadamente para nosotros, como el planeta más masivo con el mayor campo gravitatorio, aspira los objetos más fácilmente que otros planetas, por lo que esperamos observar allí impactos más a menudo que en la Tierra», ha señalado el científico David Asher, portavoz del equipo de investigadores.

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